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28 preguntas de mi viaje por el Sudeste Asiático

Hace una semana, y a través de mis redes sociales, les pedí que me hicieran todas las preguntas que se les ocurriesen acerca de mi viaje sola por el Sudeste Asiático. Se podía tratar de preguntas de cualquier tipo, las más serias, las casuales, indiscretas, divertidas, dudas en general, anécdotas, etc., en general, CUALQUIER COSA.

Recibí varias preguntas. Algunas se repetían o eran muy similares, así que armé una lista de 28 de ellas para responderlas.  ¿Listos? Acá voy P.D Están escritas sin ningún orden en particular.

1.- ¿Compraste tu vuelo redondo o viaje sencillo?

Lo compré redondo, aunque hay veces que me arrepiento jaja. Pero la verdad es que me fui sin nada planeado, por lo menos quería tener un boleto seguro de regreso a casa. 2.- ¿Cuánto tiempo estuviste fuera?Fueron 2 meses completos 3.- ¿En algún momento pensaste en quedarte a vivir allá? ¿Qué motivo que no lo hicieras?

Vivir como tal no, pero si pensé en quedarme más tiempo viajando y recorriendo muchos más lugares.

No pensé en quedarme a vivir porque mi instinto siempre me pedía salir y conocer algún nuevo lugar, la verdad es que no sé si me vería viviendo por allá en un solo lugar.

 4.- ¿Cuándo es el mejor momento para viajar? 

El Sudeste Asiático recibe turismo prácticamente todo el año. Pero la mejor época y recomendada por muchos para poder ir, es de finales de noviembre a inicios de mayo. Aunque en esas fechas es cuando más calor hace (el boom es de marzo a mayo), es la época seca, y por eso se recomienda hacer la visita en esas fechas.

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Sin embargo, muchos optan por hacerlo en temporada baja, que comprende de principios de mayo a principios de noviembre. Durante estas fechas, muchos precios de alojamientos bajan, pero hay que tener en cuenta que es la época de monzones en casi toda la región, así que es muy posible que te puedas topar con lluvias fuertes durante tu viaje.

5.- ¿Te quedaste en hostels o pedías quedarte en algún lado (pedir posada)? ¿Y si te quedabas en algún lado que tan difíciles es?

Me quedaba en hostales, porque son mucho más baratos que algún hotel y por razones de comodidad. Nunca opté por la opción de quedarme en la casa de alguien, pero es muy buena opción poder recurrir a programas como Couchsurfing para buscar alojamiento a muy bajos precios e incluso gratis. No es difícil poder hacerlo, es más, hay muchísimos viajeros que siempre viajan de esa manera, piden asilo a personas locales a través de este tipo de plataformas.

Yo por ejemplo reservaba todos mis hostales a través de páginas como Trivago, y no tuve ningún problema, es una plataforma que tiene muchas opciones y a muy buen precio. 

6.- ¿Qué empacaste y en dónde? ¡Porque dos meses esta canijo!

Me llevé una maleta de mochilero de 50litros, acá puedes ver todo lo que iba adentro: ¿Qué llevé en mi mochila cuando viajé al Sudeste Asiático?

Aunque pudiera sonar algo increíble, los viajes largos son en los que más aprendes a adaptarte, y comprendes que viajar ligero es lo mejor que puedes hacer en la vida.

7.- ¿En dónde lavabas tu ropa?

La ropa sucia la iba juntando en una bolsa negra de tela, y cuando se llenaba iba a la lavandería. En prácticamente todos los hostales u hoteles tienen servicio de lavandería, te la cobran por kilo, les das tu bolsa y al otro día tienes ropa limpia, así que por eso no tuve ningún problema.

8.- ¿Es cierto que es peligroso?

Es una zona muy segura porque recibe muchísimo turismo, así que yo diría que mientras tengas cuidado, no pasa nada. Obviamente hay que tener las precauciones normales que tendrías en cualquier lugar del mundo (en todos te puede pasar algo), pero la verdad es que yo me sentí muy segura viajando sola y no tuve ningún problema.

Prácticamente todos los lugares del mundo pueden ser peligrosos, pero obviamente hay que viajar siendo cuidadosos y velando por nuestra seguridad.

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Hanoi, Vietnam. 

9.- ¿Cómo hiciste el presupuesto para realizar tu viaje?

Si te refieres a la forma en la que ahorré, todo el dinero fue producto del trabajo que tenía y también vendía cosas, para poder llevarme la mayor cantidad de dinero posible. Antes investigué más o menos la cantidad de dinero que tenía que tener para sobrevivir en los países que iba a visitar, y por el tiempo en el que iba.

Durante el viaje, iba anotando cada cosa que compraba en la moneda local, y luego la convertía para saber cuánto había gastado en mi moneda. De esa manera llevaba un mejor control de mi presupuesto.

Es importante mencionar que mi presupuesto lo iba adaptando, en la mayoría de las veces era de mochilero. Dormía en hostales muy baratos, comía en los puestos callejeros por muy poco dinero, e intentaba no gastarme más de lo necesario, sin embargo, si hubo muchas otras veces en las que me consentía comiendo en algún buen restaurante o viajando en avión.

Conocí personas que viajaban con un presupuesto muy limitado, y que quizás no podían darse esos “lujos” de vez en cuando. Viajar al Sudeste Asiático puede ser realmente muy barato, y puedes sacarle mucho jugo a tu dinero, si sabes administrarlo bien.10.- ¿Se puede saber cuánto gastaste? 

Claro. En dos meses gasté aproximadamente $65,000 pesos mexicanos (alrededor de $3,000 USD)

Esto incluye todo, hospedaje, comidas, diversión, paseos, vuelos internos, etc. No incluye el costo de mi vuelo redondo desde México.

Muchos me han hecho esta o preguntas similares, así que prepararé un artículo especial respecto al presupuesto, y mencionando específicamente cómo administraba mi dinero, cuánto gastaba en comidas, en hospedajes, en moverse de país a país, para que el asunto económico quede mucho más claro.

11.- ¿Se te perdió algo?SIIIIIIMi cámara acuática.

Estaba en una isla llamada Koh Tao, en Tailandia. Fuimos a un lugar bellísimo muy cerca de ahí, y me metí a nadar y a snorkelear. Llevaba mi cámara atada a un selfie stick, y éste a su vez iba amarrado con un cordón a mi muñeca, pero cuando me di cuenta, volteé a ver mi cámara y ya no estaba…supongo que por la fuerza que iba haciendo para nadar, se soltó del tornillo del selfie stick y cayó al fondo del mar. Mis intentos de búsqueda fueron infortunados, obviamente era muy difícil encontrarla debajo del mar con tantas piedras, vegetación y animales, así que me resigné y salí del mar.

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La isla en dónde perdí mi cámara

La verdad es que si me dolió mucho (más por mis fotos y videos), pero también fue una gran lección porque comprendí que estar en ese lugar, aunque no tuviera fotos, era mi mejor regalo, y que esa experiencia se iba a quedar conmigo para siempre. Comprendí que son los momentos y no las cosas, son los que nos deben hacer felices siempre, así que me llevé un buen aprendizaje.

12.- ¿Cómo te fue con la comida?

INCREÍBLE . Si ya me encantaba la comida asiática, me enamoré un poquito más de ella y de muchísimos nuevos sabores, es realmente deliciosa.

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Mi primer encuentro con la comida tailandesa original

13.- ¿Te enfermaste del estómago o de algo más?

Nunca me enfermé del estómago o de nada, gracias al cielo. Muchos extranjeros que me encontraba en mi viaje (la mayoría europeos), me contaban que tuviera cuidado con la comida porque ellos se habían enfermado del estómago, pero a mí nunca me pasó.

La verdad es que en mi país siempre he estado acostumbrada a la comida picante, muy condimentada y callejera, así que no tuve ningún problema en que mi estómago se acostumbrara a ese tipo de comida por allá. Mi mamá dice que los mexicanos aguantamos por eso, pero la verdad es que creo que depende de cada organismo.

Un tip, si deciden viajar a esta zona (u a otra del mundo en el que el cambio de comida sea muy drástico), uno o dos meses antes de su viaje, comiencen a tomar probióticos. Los pueden conseguir en forma de cápsulas en prácticamente cualquier farmacia, y son de gran ayuda porque van preparando a tu organismo y estómago a enfrentarse a nuevas bacterias, y evitar enfermedades.

Aunque, mi recomendación es siempre, siempre viajar (al lugar que sea y aunque sean un par de días) con un seguro de viaje, nunca sabes qué es lo que te puedas encontrar del otro lado, y viajar seguro siempre es la mejor opción para estar tranquilo.

No saben cuántas personas conocí que no viajaban asegurados, y que durante el viaje se lastimaban o tenían algún accidente, y tenían que cubrir todos los gastos y traslados. Es mejor siempre ir protegido por cualquier eventualidad.

14.- ¿Por qué elegiste el sudeste asiático y no alguna otra región del mundo?Por varias razones, pero las principales fueron estas:-Cultura: 

Nunca había ido a Asia, y quería experimentar y vivir su enorme legado cultural, sus tradiciones, sus fiestas, su gente.

-Presupuesto:

Viajar al Sudeste Asiático es mucho más barato que ir a Europa por ejemplo. Con lo que sobreviví 2 meses en Asia, no lo hubiera hecho en Europa o en muchos otros países ni siquiera un mes (comiendo, durmiendo, moviéndome de lugar a lugar o paseando).

15.- ¿Qué lugar te dejó sin palabras?

Muchos, pero si tuviera que elegir uno, Angkor Wat en Camboya. Caminar por la selva, e ir encontrándote hermosos templos e imaginar cómo hace muchísimos años personas con tradiciones completamente diferentes a las tuyas vivían ahí, fue increíble. 

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dsc_0083116.- ¿Que tanto se necesita de dinero?

Muchos de los países del Sudeste Asiático (no todos) son muy baratos. Puedes comer por $1 dólar, y encontrar lugares para dormir desde $10 dólares o menos, en lo que más te vas a gastar es en traslados y en paseos.

¿Qué tanto se necesita? Depende de muchos factores, como el tiempo en el que vayas a estar, la época y obviamente los países que vayas a visitar. Pero si te puedo decir que con realmente poco dinero, puedes ir por lo menos un par de semanas y pasarla muy bien.

17.- ¿La mejor ruta para ir desde México?

Hay muchas opciones. Pero lo más barato obviamente es hacer varias escalas, casi todas pasan por Estados Unidos por motivos de logística, así que es super importante contar con visa (aunque solamente hagas tránsito).

Yo por ejemplo viajé de la Ciudad de México a San Francisco, de ahí a Tokyo y luego bajé hasta Bangkok. No hay una ruta mejor o peor, son simplemente diferentes, por ejemplo CDMX-Miami-Dubai-Bangkok, e incluso hay muchos vuelos que salen desde Cancún y son más baratos.

Hay que investigar mucho, mucho antes de tu viaje. La pregunta del millón es siempre ¿Cómo encuentro el vuelo más barato? Y la respuesta es buscando, buscando y buscando en diferentes páginas y sobre todo intentando con diferentes rutas. Lo mismo pasa si buscas opciones para ir desde México, hay que dedicarle tiempo, y obviamente depende de tus intereses, presupuesto, etc.

Lo que sí es muy importante es que, te fijes muy bien en qué lugares hace escala tu vuelo, para saber si necesitas tramitar una visa o no, o si puedes salir del aeropuerto si tienes una escala muy grande. También hay que estar conscientes que viajar desde México o Latinoamérica al Sudeste es muuuuuuuuy largo, y hay que ir mentalizados para pasar por lo menos un día completo en uno o varios aviones.

18.- ¿Cómo tramitaste la visa de Tailandia?

Es realmente muy sencillo y se tiene que hacer antes de tu viaje. Aquí puedes leer toda la información muy detallada para hacerlo: ¿Qué necesitamos los mexicanos para viajar a Tailandia?

19.- ¿Qué comida fue tu favorita y cuál no? 

Ufff si algo me encanta de viajar es comer , y en el viaje no fue la excepción, me la pasaba comiendo y probando de TODO. Entre mis favoritos están:  El Pad Thai callejero, el Pad See Ew (salteado de fideos de arroz con carne, huevo, verduras, cacahuate y salsa), el sticky rice tailandés (arroz bañado con leche de coco y acompañado de mango), los currys tailandeses, los rollos vietnamitas, el pho vietnamita (una especie de sopa con fideos y carne), dumplings, los pancakes tailandeses (similares a las crepas), las brochetas camboyanas…jaja creo que nunca acabaría. Me encanta la comida asiática.

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Curry verde tailandés

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Pad See Ew

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Sticky Rice

¿Qué comida no fue mi favorita? No fui muy fan del sabor del escorpión, y a veces había salsas demasiado condimentadas, pero la realidad es que prácticamente toda la comida me gustó. Sí, comía MUUUUUUCHOOO jajaja. 

20.- ¿Cómo sobrellevaste el cambio de idioma?

En la mayoría de países del Sudeste Asiático se habla muy bien inglés, esto porque reciben anualmente miles de visitantes de todas partes del mundo, así que prácticamente no tuve ningún problema.

Aunque obviamente hay sus excepciones, por ejemplo en Bangkok me topé con muchísimos taxistas que no hablaban una palabra de inglés, en este caso siempre es bueno llevar la dirección escrita de tu destino en el idioma local.

En los lugares más turísticos podrás notar que desde los niños pequeños hasta las personas de la tercera edad, te podrán hablar aunque sea un poquito de inglés.

Y si no, siempre existen las señales o las miradas. La cara de susto o de preocupación es universal, así que al final en esos momentos que te encuentras a alguien que no hable tu idioma o inglés, siempre hay formas de entenderse, y en eso también existe un poquito de la magia de viajar.

21.- ¿Los lugares o cosas imperdibles pensando en un viaje de 3-4 semanas?

Esa pregunta que es algo difícil de responder por el poco tiempo, pero la recomendación que yo SIEMPRE hago es que si tienes poco tiempo, poder dedicárselo completamente a un solo lugar.

Conocí a personas que tenían un mes, y querían hacer Tailandia, Camboya, Laos, Vietnam y bajar a Malasia….y pues no. Yo, en lo personal prefiero siempre dedicarme a conocer bien un lugar o un país a ir corriendo tratando de ver todo, y al final no ver nada realmente. Si no son competencias de cuántos sellos de países tienes en tu pasaporte, nada más porque si, se trata de verdaderamente empaparte de cada uno; bueno, al menos esa es mi opinión.

En una ruta de 3 o 4 semanas, podrías ir solamente a Tailandia. Puedes empezar por la capital, y los lugares cercanos. Después subir al norte a la bella Chiang Mai para hacer turismo de aventura, ver templos, o convivir con elefantes, y al final dedicar una semana para relajarte y disfrutar de las hermosas playas del sur.

22.- ¿Tuviste peticiones de tipo one night stand? ¿Aceptaste alguna y porqué si o por qué no?

No, nunca me hicieron una. ¿La hubiera aceptado de haber existido? Eso no puedo responderlo porque habría tenido que vivirlo para saber si le hubiera entrado o no jaja.

23.- ¿Qué fue lo más asquerosamente rico que comiste?

Lo que lucía asqueroso pero que me gustó fue quizás muchas de las cosas que encontraba en los puestos de comida callejera (por ejemplo en Tailandia me pasó mucho), al principio no tenían la mejor vista, pero al probarlos eran deliciosos.

Por ejemplo brochetas de carne, o algunas sopas tailandesas. Yo siempre he pensado que el viajar es poder tener la oportunidad de conocer otros sabores, así que yo me aventaba a probar de todo, aunque quizás al principio no supiera muy bien que fuera jaja. 

24.- Si pudieras traer una costumbre del sudeste asiático a tu país, ¿cuál sería?

El amor y respeto que tienen hacia el prójimo y su tremenda iluminación espiritual interna. La mayoría de países del sudeste son budistas, y algo que me fascinó poder ver y experimentar fue precisamente las costumbres relacionadas a esta religión.

Me sorprendió gratamente observar que la mayoría de las personas son amables, y que conviven en armonía con todos. Y otra cosa, que creen profundamente en el poder que tiene su mente para crear, ser y evitarse sufrimientos innecesarios. Eso fue algo que me encantó y que creo que todos en el planeta deberíamos hacer más para darnos cuenta de las cosas verdaderamente importantes en nuestras vidas; enfocarnos en lo que vale la pena.

25.- ¿Qué recomendaciones harías para disfrutar este viaje en la parte espiritual? Me refiero a ¿qué saber, entender, vivir antes?

Creo que la primera recomendación sería ir con la mente, el alma, el corazón y los ojos bien abiertos. Viajas a un lugar que tiene costumbres y tradiciones tan diferentes a las tuyas, que hay que ir sin ningún estereotipo previo, así que primero que nada, hay que ir con la mentalidad abierta de poder descubrir toda la parte cultural y espiritual de su gente.

El budismo es una religión tremendamente espiritual, así que es algo que simplemente tienes que experimentar para poder sentirlo, vivirlo, vibrarlo, ver cómo la gente tiene un completo respeto por ella, e ir sorprendiéndose con ello.

¿Qué saber o entender antes? Creo que hay que investigar acerca de su religión aunque sea un poco, sobre todo de aspectos de respeto hacia ella. Lo demás lo vas a ir descubriendo durante el viaje (y no solamente de su religión), vas a ir aprendiendo de qué manera ser un poco más impecable con tus pensamientos o cómo tener una mejor relación contigo mismo, y eso es algo increíble.

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26.- Eres una mujer extremadamente guapa y seguramente hubo muchas personas intentando coquetear contigo. ¿Cuáles son los coqueteos que más recuerdas? ¿Aceptaste alguno?

Jjajajaja primero que nada, muchas gracias por lo de “extremadamente guapa”. Pero te equivocas, no hubo muchos coqueteándome jaja, o talvez sí, pero soy malísima para darme cuenta de esas cosas desde siempre (quizás por eso sigo soltera jajaja ).

Además, la verdad es que el propósito del viaje no era ese, obviamente salía y convivía con muchísimas personas que conocía de todo el mundo y que se iban cruzando por mi camino, pero puedo decir orgullosa que me traje muchísimos amigos.

Contestando la última pregunta, si hubo uno que acepté casi al final del viaje. Jaja, pero esa es otra historia.

27.- ¿Es peligroso viajar sola?

Sí y no. No te puedo decir que todas las veces que una mujer viaja sola siempre se va a sentir segura, pero tampoco te voy a decir que te encierres en tu casa y nunca te atrevas a hacerlo por miedos y creencias, que muchas veces son falsas.

Por el hecho de ser mujeres, muchas veces podemos ser más propensas a ciertos peligros y desde chicas nos han enseñado a cuidarnos de ellos. Es cierto que en muchos lugares en los que por ser mujeres podemos tender a batallar un poco más en cuestiones de seguridad, pero tampoco hay que vivir con pánico.

Lo importante creo yo, es aventurarse, tener confianza en una misma, y en tu maravillosa intuición. Si algo no te late, no lo hagas, así de simple. Sé cuidadosa de con quién andas, de por dónde caminas, pero también aprende a relajarte porque si no, vivirás siempre con un miedo tremendo, y ese miedo generalmente no nos deja hacer muchas cosas. Hay que aventarse, chicas. 

Hasta en el país “más seguro” que puedas pensar, te puede pasar algo, pero también es cierto que lo mismo te puede pasar en tu propio país. En la vida no hay seguridades, pero hay que aventarse, confiar en una misma y en que hay más gente buena que mala, pero también a desconfiar de las cosas o situaciones que no nos convenzan, y sobre todo cuidarnos mucho.

Algo con lo que puedes empezar cualquier viaje para cuidarte y estar segura, es contratar un seguro de viajes. Créeme que es muy importante que lo hagas, no sabes las cosas que te pueden suceder, y tener a alguien que te proteja de esa manera, es vital.
Aquí puedes cotizar tu seguro médico internacional.
28.- ¿Qué fue lo más extraño o curioso que te pasó?

Muchas cosas, estoy plenamente segura de que cuando viajamos solos, somos más propensos a vivir experiencias únicas, conocer personas, y mudar de pensamientos. Tengo muchísimas anécdotas por esa razón, pero te contaré una que me gusta mucho.

Cuando iba en mi avión con dirección a Bangkok y desde Tokyo, después de casi 20 horas de viaje, un montón de sentimientos tenían cabida dentro de mí. Primero que nada, estaba muerta de cansancio, el jetlag me traía en un estado de desconcierto grande, y además (y sin mentirles) tenía mucho miedo porque iba por fin llegando al otro lado del mundo y completamente sola.

Me moví de asiento a unos que iban vacíos para poder dormir un poco mejor, cosa que casi no logré. Pero a unas horas de llegar, y en el asiento de adelante de mi, escuché que venía una señora que estaba hablando inglés. Al final, no me acuerdo ni cómo, pero empezamos a platicar, se llama Robin y me contó que vivía en Estados Unidos, tenía 50 años y que era la cuarta vez que regresaba a Tailandia.

Casi cuando íbamos llegando, le pregunté por dónde estaba su hotel, yo la verdad es que no tenía ni idea, pero como llevaba el mapa del hostal que yo había visto en internet, vi que más o menos quedaban cerca. Le dije que si al llegar quería compartir taxi para que nos saliera más barato, y me dijo que sí.

Nos bajamos juntas del avión, pasamos migración, esperamos ansiosamente por nuestras maletas y después nos dirigimos hacia la zona de taxis; eran las dos de la mañana y hacía un calor tremendo. Nuestro taxista no hablaba ni una palabra de inglés, así que Robin le mostró el mapa de su hotel, y luego yo, y le dijimos que eran dos paradas. El taxista accedió y nos subimos a nuestro taxi.

Durante el trayecto del aeropuerto a la ciudad, yo iba con la boca abierta, observando las calles, a las personas, todo lo nuevo de una cultura tan diferente, frente a mis ojos. Al llegar a la ciudad, nos dirigimos para buscar el hotel de mi nueva y primera amiga del viaje, cuando lo encontramos, nos despedimos, me pasó su correo electrónico y se bajó.

Después, y yo ya sola en un taxi en Bangkok a las dos de la mañana, le volví a mostrar la dirección a mi taxista. Vi en su expresión facial que no sabía en dónde estaba mi hostal, así que dio un par de vueltas, y de pronto se detuvo a la orilla de una calle.

Se bajó, y empezó a platicar con otros taxistas que se encontraban ahí. No tienen una idea del miedo que me dio, estaba sola, llegando por primera vez a Asia, trepada en un taxi de un señor que no hablaba inglés y no me entendía, y no sabía en dónde demonios me encontraba .Traté de respirar profundamente, me calmé, y el taxista se volvió a subir al auto, me hizo como una seña de que ya sabía en dónde era mi hostal, y arrancamos.

Después de unos dos minutos, se detuvo y me dijo que ahí era, que me bajara. Yo no sabía ni que onda, pero me bajé, saqué mi mochila de la cajuela y me dispuse a buscar en la obscuridad de Bangkok mi hostal. Al final, y gracias al cielo, pude encontrarlo y mi alma respiró.

Y de toda esta aventura, días después le escribí a Robin por mail (porque no tenía celular), le dije que si nos veíamos. Me respondió un día después, diciéndome que solamente checaba sus mails una vez al día en su hotel y que por eso no me había contestado antes, pero que le avisara que iba a hacer al otro día.

Le escribí que por la mañana iba a ir a visitar un templo que estaba cerca de mi hostal, y que si quería ir conmigo. Para mi sorpresa me contestó que si, que nos veíamos en un monumento por ahí cerca a la 1 de la tarde. La realidad es que no me acordaba exactamente cómo llegar a dicho monumento, al final me acabé perdiendo y llegué super tarde a la cita.

La busqué y la busqué, y nada, después de unos minutos me di por vencida y me iba a dirigir yo sola hacia el templo, y de pronto la vi del otro lado de la calle. Iba acompañada de una mujer de mi edad aproximadamente, crucé la calle y nos saludamos con muchísimo gusto, me dijo que como no me encontraba, se había topado con esta mujer que era de Australia, y las tres nos encaminamos hacia el templo.

Mi punto al contarte esta curiosa historia, es precisamente el compartirte que a veces en la vida, de las cosas que menos esperas, llegan casualidades que te sorprenden. Ni siquiera se me cruzó la idea de poder haber conocido a la primera persona del viaje de esa manera, pero con ello el viaje me iba diciendo: Ale, mantén los ojos bien abiertos a todo, porque te voy a sorprender con muchas cosas y tienes que estar muy pendiente.

Y esa lección para mi, fue una de las mejores cosas que aprendí en todo el viaje. Las cosas más simples en la vida, son las que mayor satisfacciones nos dejan.

Con eso termino esta sesión de preguntas y respuestas acerca de mi viaje por el hermoso Sudeste Asiático. Espero que les hayan gustado, que se hayan entretenido o que hayan resuelto alguna duda, si tienen más preguntas, pueden escribirlas aquí abajo y armamos una segunda parte. 

Muchas gracias por leer, viajeros. Les mando un enorme abrazo.

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